Iniciada la etapa juvenil de
fútbol fiché por el C.D. Artesano, equipo en el que jugué dos temporadas
completas, pues en la tercera ya avanzada la misma, me traspasaron al filial del club amarillo,
Las Palmas Atlético, entrenado por José Manuel León.
Permanecí como jugador del filial
de la U.D. Las Palmas, durante dos años.
Si bien tenía unas condiciones
excelentes para la práctica del fútbol, siendo la característica principal la
facilidad para el gol, no prestaba la mínima importancia a los entrenamientos,
esforzándome muy poco, eludiendo todo sacrificio.
Desgraciadamente para mí, hasta
la llegada al equipo filial de la U. D. Las Palmas, siempre había sido titular
en los distintos equipos, jugando todos los partidos de inicio, quedando como
máximo goleador en todas las categorías… esto hacía que no me sacrificara lo
más mínimo en los entrenamientos.
Sin embargo, al menos, tuve la
oportunidad de jugar partidos amistosos en el Estadio Insular contra los monstruos futboleros
del momento, como podían ser, Brindisis, Wolf, Morete,
Carnevali, etc.
La trayectoria que había tenido hasta llegar al filial amarillo, me fue totalmente contraproducente pues no llegaba preparado mentalmente para luchar por un puesto en un equipo semiprofesional, donde todos los integrantes de la plantilla tenían hambre de fútbol... y me pasó factura muy pronto.




