viernes, 25 de enero de 2013

Mi juventud amarilla



Iniciada la etapa juvenil de fútbol fiché por el C.D. Artesano, equipo en el que jugué dos temporadas completas, pues en la tercera ya avanzada la misma,  me traspasaron al filial del club amarillo, Las Palmas Atlético, entrenado por José Manuel León.
Permanecí como jugador del filial de la U.D. Las Palmas, durante dos años.
Si bien tenía unas condiciones excelentes para la práctica del fútbol, siendo la característica principal la facilidad para el gol, no prestaba la mínima importancia a los entrenamientos, esforzándome muy poco, eludiendo todo sacrificio.
Desgraciadamente para mí, hasta la llegada al equipo filial de la U. D. Las Palmas, siempre había sido titular en los distintos equipos, jugando todos los partidos de inicio, quedando como máximo goleador en todas las categorías… esto hacía que no me sacrificara lo más mínimo en los entrenamientos.

Sin embargo, al menos, tuve la oportunidad de jugar partidos amistosos  en el Estadio Insular contra los monstruos futboleros  del momento,  como podían ser, Brindisis, Wolf, Morete, Carnevali, etc.
La trayectoria que había tenido hasta llegar al filial amarillo, me fue totalmente contraproducente pues no llegaba preparado mentalmente para luchar por un puesto en un equipo semiprofesional, donde todos los integrantes de la plantilla tenían hambre de fútbol... y me pasó factura muy pronto.
 

La etapa infantil



Llegado a la edad de los 12 o 13 años, fiché por el equipo de fútbol U. San José, que era filial de la S.D. Santo Domingo, domiciliado en la zona de Vegueta, en el municipio de Las Palmas de G.C.
Una de las ventajas de jugar al fútbol en un equipo federado, era que a los jugadores nos daban un pase para poder asistir gratuitamente a todos los encuentros de la U. D. Las Palmas.
Para estas fechas, ya vivía en Tamaraceite y junto a otros compañeros del equipo y amiguetes de la zona, acudíamos al Estadio Insular con unas horas de antelación al inicio del encuentro.
El equipo se encontraba vivendo una etapa de consolidación en la Primera División, y era halagado por el buen fútbol que practicaba, aunque se nos criticaba de debilidad física por nuestra forma de jugar, insinuándose que eramos un poco vagos, y se nos decía de forma peyorativa que eramos un equipo "aplatanao".
Pero nosotros disfrutábamos como enanos que eramos, aderezado con los sacrificios que hacíamos para ver los partidos, pués nos tirábamos casi 6 horas desde la salida de casa para ir al Estadio, hasta que llegábamos a la misma.
En ocasiones aún tardábamos más cuando se nos escapaba la última guagua que iba del Puerto a Tamaraceite, y teníamos que ir hasta el Parque de San Telmo para coger la guagua que iba desde Las Palmas a Teror o Arucas, que salía a las 12 de la noche... esto podía ocurrir en los partidos celebrados entre semana que comenzaba más tarde que los jugados los sabados.
Pero como niños que eramos, todo quedaba en una aventura...maravillosa o no, según el resultado.

jueves, 24 de enero de 2013

Mi niñez amarilla

Mi sentimiento personal por la Familia Amarilla, se remonta a cuando tendría los 7 u 8 años de edad, desde  la que tengo recuerdos mentales sobre el equipo del Pio, Pio, pues ya para esas fechas mi padre me llevaba al Estadio Insular, en compañía de otros tíos, para disfrutar, y también sufrir, los partidos en directo.
El asistir al campo en aquellos tiempos eran realmente especial, porque no existía la retransmisión de los partidos por la televisión... ni siquiera aún existía ésta.
Recuerdos que llegábamos al Estadio un par de horas antes del inicio del encuentro, pues se formaban grandísimas colas para acceder, en las que permanecíamos de pie esperando que se abrieran las puertas de entrada.
Una vez dentro, nos ubicábamos en el sitio elegido, guardando puestos para los familiares y amigos que sólo podían llegar a la hora del inicio.
Como la entrada al Estadio se producía con muchísimo tiempo de antelación, los mayores organizaban partidas de baraja, mi familia principalmente jugaba al "subastao", siendo acompañada las mismas con la bota de vino, jareas y pejínes, para hacer más llevadero el tiempo de espera... para mí había bocadillo de tortilla.
Una vez llegada la hora del partido, ya el Estadio se encontraba totalmente lleno, y cuando los jugadores saltaban al campo, se producía un griterío que te hacía poner la piel de gallina.
Durante el encuentro, mi padre me ponía sobre la "pela" para que pudiera ver a los jugadores, ya que en la zona de las gradas populares la gente veía el partido de pie.
Acabado el partido, tocaba tener paciencia para salir del Estadio, la cual se producía a base de empujones, avanzando paso a paso, y con un estado de ánimo dependiente del resultado habido o del juego realizado.
Aunque para la gran mayoría de expectadores, el acudir al Estadio  les ocasinaba muchísimas incomodidades, pues normalmente se producía un lleno total en las gradas... y cuando venía los equipos grandes, ya era el no va más.

martes, 22 de enero de 2013

Mi opinión como sufridor de la U. D.


En referencia a las últimas manifestaciones del Presidente del Club, sobre la política de precios de las entradas que llevarán a cabo hasta final de temporada, la cual no varia  nada de la actualmente establecida, quiero expresar, que aunque me vea perjudicado de forma particular porque me encuentro actualmente en situación de desempleo, estoy de acuerdo en su razonamiento porque la Unión Deportiva es un Sentimiento que se merece un sacrificio por parte de aquellos que se consideran miembros de la Familia Amarilla y que realmente tienen posibilidades económicas, pero que no lo hacen por comodidad emocional y pereza mental  para dar el primer paso necesario que le lleve al Estadio.

Entiendo que la gran mayoría de las personas actualmente abonadas y aquellas que acuden regularmente al Estadio, no pertenecen a la clase más pudiente de la sociedad canariona, sino que su Sentimiento por los colores les lleva a realizar esfuerzos económicos importantes... en una situación general de grave crisis económica.

Como miembro personal y particular de la familia amarilla me dirijo a tí directamente, que eres una persona pudiente,  para animarte a dar el primer paso y te propongas acudir al Estadio a disfrutar de tu particularidad sentimental apoyando y arropando al equipo con tu aliento, para que  todos aquellos que las circunstancias personales no nos lo podemos permitir, disfrutemos conjuntamente de los éxitos deportivos del equipo, y que todos juntos podamos celebrar a final de temporada el ansidado ascenso a Primera División, que nos vendría  estupendamente a toda la población canariona en general, tanto en el terreno social como en el económico.

La realidad del momento actual






En las últimas declaraciones públicas efectuadas por el Presidente ante las cámaras de la Televisión Autonómica y de la Televisión local  Canal 9, ha manifestado que para el Club ha llegado el MOMENTO de echar el resto en pos de alcanzar el objetivo del ascenso a Primera División, por lo cual harán el máximo esfuerzo económico posible para poner a disposición del entrenador algunos jugadores que haga más competitiva aún a la plantilla.
También ha agradecido públicamente la labor llevada a cabo por los medios de comunicación en su conjunto, solicitándo encarecidamente el apoyo de la afición, pidiendo que acudan en mayor número de expectadores al Estadio con el fin de arropar y dar calor al equipo, el cual está cumpliendo con su cometido en el terreno de juego.
A preguntas de los periodistas y petición de los aficionados, dejó bien claro que el Club no realizará ninguna campaña especial de abonados, por respeto a los que han adquirido el bono desde principio de temporada, a los cuales dijo que premiará en una jornada puntual regalándo una entreda por cada bono, y también manifestó que no se bajarán los precios para que acuda más gente al Estadio, porque esto sería devaluar el "producto", pues la U.D. Las Palmas tiene ganado un respeto social que no puede se despreciaado.
Ha acabado sus declaraciones reiterando la petición de apoyo de la afición y manifestando su esperanza de que los resultados positivos sigan manteniéndose y eso haga que la gente acuda en mayor número al Estadio, pues aunque los partidos están siendo televisados por la Autonómica, lo cual hace un gran servicio a la masa social genérica, también expresó que no tiene nada que ver el observar un partido por la tele, que el presenciar y vivir in situ un partido de fútbol en el Estadio.

¿ Cuál es tu opinión personal como miembro particular de la Familia?

viernes, 18 de enero de 2013

Pasado Histórico


FUNDACIÓN DEL CLUB AMARILLO

La Unión Deportiva Las Palmas fue fundada el  22 de agosto de 1949 al fusionarse 5 equipos locales de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria: el Club Deportivo Gran Canaria, el Atlético Club, el Real Club Victoria, el Arenas Club y el Marino F.C.

Con el transcurrir del tiempo y la estancia en la Primera División por un periodo seguido muy largo con mucho éxito deportivo, hizo que el sentimiento por el equipo amarillo transcendiera más allá de la ciudad, y se extendiera por la isla canariona,  para alcanzar al resto de la provincia y, finalmente, traspasar la frontera canaria, teniendo actualmente seguidores en muchas partes del mundo.

Desgraciadamente, en las últimas tres décadas hemos vividos unas etapas malas  con otras muy malas en el terreno deportivo, comenzando las mismas en el año 1983, en el que se consumó el descenso a Segunda división, aunque sólo dos años después retornó a Primera. Un nuevo descenso en 1988 inició una época muy aciaga, llegando el club a bajar en 1992 a la Segunda División B, lo que hizo temer por su existencia. La conversión en Sociedad Anónima Deportiva  y la entrada de capital privado salvaron la situación.